Pediatría con cariño · Córdoba Capital
Ya no es tan chiquito: ¿seguimos yendo a la pediatra?
Información general del consultorio Divina Ternura. Cada bebé y cada familia son distintos: conversá tus dudas con su pediatra.
Un día te das cuenta de que las zapatillas de tu hijo ya son más grandes que las tuyas. La mochila cambió, las conversaciones también, y aparece una duda: «¿Todavía lo llevo a la pediatra?». Sí: la pediatría también acompaña la adolescencia, aunque se sienta bien y haga tiempo que no vienen al consultorio.
En el control hay lugar para conversar sobre los cambios del cuerpo, el sueño, las comidas, la escuela y cómo se está sintiendo. Y para esas preguntas tuyas que fueron creciendo junto con él o ella. No hace falta esperar a que aparezca una enfermedad para volver. Podés consultarnos por un turno para adolescentes. Contanos su edad y qué les gustaría conversar; por ahí podemos empezar.
Creció, y las preguntas también
Tal vez antes llegabas con dudas sobre las primeras comidas y ahora te preguntás cómo acompañar sus cambios de ánimo o esas noches en las que cuesta apagar todo e irse a dormir. Las preguntas cambian, pero siguen teniendo lugar en el consultorio.
En esta etapa se pueden revisar el crecimiento, los cambios de la pubertad y las vacunas, junto con los antecedentes y el examen físico que corresponda. También podemos conversar sobre alimentación, descanso, movimiento y cómo se está sintiendo. Hay mucho para escuchar, además de mirar el peso o completar un papel para la escuela.
Por ejemplo: «Se siente bien, pero se duerme tardísimo y a la mañana no hay quien lo levante». Esa observación ya puede ser una pregunta para traer, aunque no haya fiebre ni dolor. Primero conversamos sobre lo que está pasando y, a partir de la evaluación, vemos si hace falta revisar algo más. Una situación cotidiana, por sí sola, no nos dice qué le pasa.
Su voz tiene lugar en la consulta
Vos conocés su historia y tenés mucho para contar. Pero quizás, mientras repasás mentalmente tus preguntas, tu hijo está pensando en otras. Escucharlo también es parte del encuentro: sus dudas merecen un lugar, aunque no coincidan con las tuyas.
Puede haber un ratito de charla a solas con el profesional. Si siempre estuviste al lado en cada control, ese cambio también puede traerte preguntas. Podés conversarlas: la familia sigue siendo parte del acompañamiento, mientras él o ella va encontrando su propia voz.
Como explica el Ministerio de Salud, la atención debe respetar la privacidad y la confidencialidad del adolescente, para que pueda hablar con confianza de su cuerpo, sus vínculos o su salud sexual. Eso no significa guardar silencio ante cualquier situación: hay excepciones cuando existe un riesgo grave, que el equipo debe evaluar y explicar.
¿Cómo preparar el turno sin hacerlo un interrogatorio?
Podés proponerlo así: «Hace rato que no hacemos un control. Podemos llevar nuestras preguntas y vos también podés hablar de lo que te preocupa». No hace falta armar una charla solemne en la mesa. La invitación puede ser sencilla y dejarle lugar para contar qué le gustaría conversar.
Si los tenés a mano, traé el carnet de vacunas, informes importantes y los nombres de los medicamentos que usa. Anotá dos o tres dudas y dejá espacio para las suyas; la lista no tiene que ganar un premio de organización. ¿Falta algún papel? Contanos. Podemos empezar con lo que tengas y ver qué información hace falta recuperar.
Si van a venir por primera vez, nuestra guía de primera consulta con una nueva pediatra ayuda a ordenar los antecedentes. Para pensar el seguimiento, también podés leer sobre los controles pediátricos.
No hace falta esperar al próximo certificado
Entre la escuela, tus horarios y los suyos, es fácil que el control vaya quedando para después. Si pasó tiempo, podemos retomar desde donde están hoy. No necesitás llegar con todo resuelto.
Los controles se acuerdan según la edad, los antecedentes y las necesidades de cada adolescente. En la consulta podemos conversar cómo seguir y cuándo conviene volver.
La Dra. Nancy Verónica Rivas atiende a bebés, niños y adolescentes en 27 de Abril 625, Córdoba Capital. Escribinos para consultar por un control adolescente. Nos encantará acompañarlos en esta etapa también. Con la edad y una explicación breve del motivo alcanza para iniciar la conversación.
Cuando hace falta ayuda antes del turno
Si notás un cambio persistente que te preocupa —por ejemplo, en el ánimo, las comidas o el descanso—, buscá orientación médica sin esperar al control habitual. Eso no permite saber por sí solo qué le pasa: necesita una evaluación.
Si hay una lesión grave, dificultad para respirar, pérdida de conocimiento o riesgo inmediato de que se lastime, acudí a una guardia o servicio de emergencias. Ante riesgo de hacerse daño, acompañalo y no lo dejes solo mientras buscás ayuda. El WhatsApp de turnos no reemplaza esa atención.
Fuentes consultadas el 13 de octubre de 2026: Sociedad Argentina de Pediatría — controles de salud; Ministerio de Salud — derechos en la atención adolescente; Ministerio de Salud — atención integral de adolescentes, Resolución 1352/2023; Ministerio de Salud — orientación ante riesgo de suicidio.
Información general para acompañar a las familias; no reemplaza una consulta médica individual.
¿Querés que lo conversemos?
La Dra. Nancy Rivas atiende con turno en 27 de Abril 625, Córdoba Capital. Escribinos para consultar disponibilidad.
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