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Pediatría con cariño · Córdoba Capital

Otra vez los mismos tres platos: ¿lo conversamos con la pediatra?

Información general del consultorio Divina Ternura. Cada bebé y cada familia son distintos: conversá tus dudas con su pediatra.

Preparaste algo distinto y escuchaste el conocido «eso no». Si la variedad que acepta tu hijo se va achicando, la preocupación se repite o comer se volvió difícil para la familia, vale la pena pedir una consulta pediátrica. No hace falta esperar a que la balanza muestre un cambio para conversar lo que está pasando.

Esta guía acompaña sobre todo la duda que aparece después de empezar a comer: chicos pequeños que eligen siempre lo mismo o dejan de aceptar algunos alimentos. No permite saber a distancia si se trata de una etapa o de una dificultad que necesita otro abordaje. Para eso miramos la historia y cómo está tu hijo.

Podés consultarnos por un turno con la Dra. Nancy Rivas. Contanos su edad y qué cambió. No necesitás llegar con un menú perfecto ni con todas las respuestas.

Comer poco y comer poca variedad no son la misma pregunta

A veces preocupa cuánto quedó en el plato. Otras veces, que casi todos los días sólo acepta unas pocas comidas. Son dudas distintas, aunque puedan aparecer juntas.

La cantidad que un chico come puede variar. El Ministerio de Salud recuerda que en la etapa de los tres a cinco años puede haber menos apetito y preferencias más limitadas, y recomienda respetar el apetito sin forzar. Eso no alcanza para explicar cualquier rechazo ni para asegurar que «ya se le va a pasar».

Cuando hablamos de selectividad alimentaria, nos referimos a elegir ciertos alimentos y dejar otros de lado. Es una forma de describir lo que observás, no un diagnóstico por sí sola. La edad, el tiempo que lleva pasando y cómo afecta la vida cotidiana ayudan a decidir qué evaluar.

Si tu bebé recién empieza con otros alimentos, la guía de alimentación complementaria a los seis meses conversa esa primera etapa. La pregunta de hoy es otra: cómo acompañar una variedad que parece haberse quedado corta.

Contanos cómo son las comidas en tu casa

«Come mal» puede significar muchas cosas. Un ejemplo sencillo suele ayudar más: «Antes comía fruta y ahora la rechaza» o «Acepta esta preparación, pero no otra textura». No hace falta ponerle un nombre técnico.

Si te sirve, podés anotar:

  • qué alimentos y bebidas suele aceptar a lo largo del día;
  • qué dejó de comer y desde cuándo;
  • si hay alguna textura o preparación que le cuesta especialmente;
  • si aparece dolor, molestia u otra dificultad al comer;
  • cómo se viven las comidas en casa y en el jardín.

No es una planilla para contar cada cucharada. Es una ayuda para que esa escena cotidiana no se te escape justo cuando llegás al consultorio, entre el bolso y el «¿dónde quedó el carnet?».

En el control miramos a tu hijo, no sólo el plato

La consulta permite relacionar la alimentación con su crecimiento, sus antecedentes y el examen. También hay lugar para hablar de las rutinas y de lo que preocupa a quienes lo acompañan. La Sociedad Argentina de Pediatría incluye la alimentación y los hábitos cotidianos entre los temas de los controles de salud.

Si tenés mediciones anteriores o informes importantes, podés llevarlos. Si te falta algún papel, empezamos por lo que haya. Nuestra guía sobre cómo se observa el crecimiento infantil explica por qué importa mirar el recorrido y no comparar chicos.

Después de evaluar, la pediatra puede orientar cómo seguir y si hace falta sumar otra consulta. No todos necesitan los mismos estudios ni el mismo acompañamiento. Esta página no indica dietas, suplementos o tratamientos para abrir el apetito.

La preocupación también merece acompañamiento

Que te cueste este momento no significa que estés haciendo todo mal. Las comidas ocurren en familias reales, con horarios, cansancio y consejos que a veces llegan sin que nadie los haya pedido.

Como orientación general, el Ministerio propone compartir las comidas en un ambiente tranquilo y sin forzar. No se trata de ganar una discusión para que el plato quede vacío. Si esto se viene haciendo difícil, podés traer esa preocupación al encuentro; no hace falta resolverla antes de pedir ayuda.

Si casi todo el menú se reduce a las mismas opciones, antes aceptaba más variedad o la situación persiste, conviene conversarlo con el equipo de salud. El programa nacional de los primeros años incluye comer muy selectivamente entre las situaciones para compartir en la consulta.

Hay cambios que no tienen que esperar un turno programado

Una dificultad habitual con la variedad es distinta de un chico que de pronto no puede alimentarse o beber. Si rechaza también los líquidos, hace muy poco pis o deja de mojar pañales, buscá atención médica sin demora, especialmente si hay vómitos o diarrea. Si además está muy decaído o te preocupa su estado general, acudí a una guardia.

El WhatsApp para pedir turnos no reemplaza esa evaluación. No esperes una respuesta del consultorio si necesita atención inmediata.

Podemos empezar por esa comida que te preocupa

La Dra. Nancy Verónica Rivas atiende en 27 de Abril 625, Córdoba Capital. Si las comidas se volvieron una preocupación, escribinos para consultar por un turno. Con la edad y una explicación breve podemos empezar a organizar el encuentro.

Traé tus dudas, incluso esa que empieza con «capaz que es una pavada». Escuchar lo que pasa en tu casa también es parte de cuidar.

Fuentes consultadas el 22 de octubre de 2026: Ministerio de Salud — alimentación entre los tres y cinco años; Ministerio de Salud — crianza, alimentación y situaciones para consultar; SENAF — Salud y alimentación en la primera infancia, noviembre de 2023, sección 4.3; Sociedad Argentina de Pediatría — controles de salud.

Contenido educativo general para acompañar a las familias; no diagnostica, prescribe ni reemplaza una consulta médica individual.

¿Querés que lo conversemos?

La Dra. Nancy Rivas atiende con turno en 27 de Abril 625, Córdoba Capital. Escribinos para consultar disponibilidad.

Consultar un turno